La península de O Barbanza tiene una fisonomía accidentada, donde las cumbres descienden abruptamente buscando el océano. La zona norte se extiende desde el faro de Corrubedo hasta la ría de Noia, en un tramo de costa plagada de playas y pequeñas calas, que agazapadas entre promontorios rocosos buscan el abrigo de un mar bravío y una brisa marina que en ocasiones sopla castigadora contra la piel de los bañistas estivales. Aquí existen muchos atractivos para el visitante y hacerlo caminando nos convierte en verdaderos aventureros. Aproximadamente a medio camino entre Corrubedo y Noia se encuentra una de las poblaciones más importantes del lugar. Porto de Oçon, ya aparece referenciado en documentos del siglo XV, pero fue años más tarde, en 1588 cuando la obra de Abrahán Ortelius, “Theatrum Orbis Terrarum” se traduce al castellano y en uno de los mapas de la publicación  aparece el nombre del lugar como Doçon. La evolución del término llegó finalmente con la ley lingüística de 1983 a Porto do Son.

La visión del poblado castrense de Castro Baroña es espectacular, situado en una pequeña península conectada a tierra firme por una pequeña lengua de arena, destaca ante nosotros como un lugar mágico. Este es uno de los castros costeros mejor conservados de Galicia, también uno de los más visitados.

Se cree que los habitantes que ocupaban este lugar entre los siglos I a C. y I d. C. eran autosuficientes a juzgar por la cantidad de conchas y restos de marisco localizados en la zona de “A Cuncheira”. También se ha encontrado restos de metalurgia, textiles y piedras talladas, tan solo salían del recinto para coger agua y carne. El poblado tiene una clara fisonomía defensiva a juzgar por la muralla principal del recinto, al que se accede por una rampa empedrada, en el interior unas escaleras marcaban el acceso a una seria de barrios o zonas residenciales. Desde el promontorio rocoso donde se asienta el castro se extiende la playa de Arealonga, más conocida como Castro Baroña, arenal que debemos cruzar en toda su extensión, así a medida que caminamos van apareciendo las calas de Dique, Caveiro o Seiras, hasta llegar a la Punta Porcalleira, donde se asienta el curioso santuario excavado en la roca dedicado a  la Virgen del Carmen de Nadelas. Es aquí, al lado de la gran cruz de piedra y contemplado como el  Monte Louro cierra el horizonte, donde ponemos fin a este recorrido por la sierra norte de O Barbanza.

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